En la página web dedicada a la Agricultura Intensiva https://chamae.es/agricultura-intensiva-invernaderos/  dedicamos textos introductorios a los cultivos hidropónicos, que son los que mayoritariamente se realizan en agricultura intensiva en invernaderos, visite ese documento para recibir la información inicial de CHAMAE en hidroponía.

Hemos querido diferenciar en este documento aquello que corresponde a la AQUAPONÍA, es decir la agricultura que se desarrolla sin ningún tipo de sustrato, solo agua como base para la raíz y los nutrientes correspondientes

Como todos saben la acuaponía es un sistema de producción cerrado que integra la técnica de la acuicultura con la hidroponía, o a veces simplemente el cultivo de plantas, principalmente la producción de hortalizas sin suelo, usando como base agua. En el primer caso plantas y los peces generan sinergia, los desechos metabólicos de los peces son aprovechados como nutrientes por los vegetales para crecer, mientras que las plantas limpian el agua y eliminan los compuestos tóxicos para los peces (principalmente amonio y nitritos), reduciendo la frecuencia de renovación del agua.

En el segundo caso, los tanques son rellenados periódicamente con soluciones nutricionales para alimentar las plantas objeto de cultivo.

En este sistema intervienen microorganismos que inciden en los procesos de descomposición, mineralización y nitrificación; como son las bacterias nitrificantes.

La producción intensiva sostenible requiere de condiciones ideales con baja salinidad y que no promuevan la proliferación de alga, y otra plagas o patógenos

Es en este último punto, el más importante de este sistema agrícola donde se encuentra el valor de CHAMAE, y lo es por las siguientes razones:

  • Nula toxicidad para plantas y peces en el caso de AQUAPONÍA combinada.
  • Baja salinidad lo que evita la proliferación de algas y el uso o depuración de agua, lo que reduce muy sensiblemente el volumen de agua a utilizar.
  • pH adecuado para el desarrollo óptimo de las especies animales y vegetales; un entorno con menor acidez es mejor para evitar la proliferación de bacterias patógenas.

¡Una imagen que vale más que mil palabras!

Aunque no corresponde  específicamente a  AQUAPONÍA, la siguiente imagen mostrará al ACUICULTOR los grandes beneficios de CHAMAE.

En un cultivo de arroz al aire libre se realizó un ensayo controlado con CHAMAE y con un testigo de abonos convencionales. Esta prueba se realizó en Teruel, en Sevilla y en Tarragona, España) obteniéndose siempre los mismos resultados.

Además de igualar y superar la producción y reducir el uso de fitosanitarios, se pudo controlar la proliferación de algas con el fertilizante natural CHAMAE, por las razones anteriormente descritas.

CHAMAE-COMPARATIVA-ALGA-ARROZ

Y además la variante para ACUICULTURA, por ejemplo en la cría de camarón, otro formato, otra composición…

La acuicultura genera una cantidad considerable de desechos, formados por subproductos metabólicos, alimento residual, materia fecal y residuos profilácticos y terapéuticos, lo que conduce al deterioro de la calidad de agua y al brote de enfermedades.

El método más habitual para la eliminación de esos desechos y mejorar la calidad del agua es la biorremediación. La biorremediación consiste en añadir microbios/enzimas a los estanques con la finalidad de mantener la salud y la estabilidad de los sistemas de la acuicultura. La biorremediación contribuye a la mineralización de la materia orgánica, que se transforma en dióxido de carbono.

Mediante la biorremediación se potencia la productividad primaria que estimula la producción de camarón. Se favorecen los procesos de nitrificación y desnitrificación, que eliminan el exceso de nitrógeno de los estanques y a su vez, permiten mantener la diversidad y estabilidad de la comunidad, en donde los patógenos son excluidos del sistema y donde las especies deseadas se establecen.

En la biorremediación se emplean generalmente bacterias heterotróficas degradadoras de la materia orgánica (detritívoros), bacterias nitrificantes y desnitrificantes. Estos productos no contienen bacterias, pero sí son favorecedores para el desarrollo de las bacterias beneficiosas. De origen 100% orgánico están elaborados a partir de tejidos vegetales.

CONSULTE CON UN TÉCNICO ESPECIALIZADO DE CHAMAE