Agroquímicos vs. CHAMAE

En agricultura convencional con agroquímicos, el uso de fertilizantes, insecticidas, herbicidas y el excesivo laboreo, hace que las condiciones del suelo se vean profundamente alteradas dificultando el crecimiento de microorganismos en el suelo. Sin embargo, el uso del fertilizante natural CHAMAE, debido a su mecanismo de acción contribuye a crear y mantener un SUELO VIVO, favoreciendo el desarrollo y crecimiento de la biota del suelo, enriqueciéndolo y haciéndolo cada vez más fértil.

Agroquímicos vs. CHAMAE

El modelo de fertilización convencional está basado en unidades de fertilización. Este modelo se basa en el estudio de los elementos minerales que están presentes en el suelo antes de iniciar el cultivo y en función de la extracción que se prevé que va a hacer el cultivo se aplican los elementos minerales en forma de unidades de fertilización. Estas unidades de fertilización normalmente suelen ser muy elevadas, de hecho, son muy superiores a las necesidades reales que tiene un cultivo. Esto es así, debido a que los elementos minerales aplicados al suelo son susceptibles de ser lixiviados, de interaccionar entre ellos disminuyendo la disponibilidad de estos para la planta y se producen pérdidas en forma de emisiones gaseosas a la atmósfera en forma de gases de efecto invernadero (GEI).

En otras palabras, se fertiliza de más para que la planta pueda incorporar y asimilar en su metabolismo lo que le queda disponible de todas las unidades de fertilización aplicadas. En contraposición al modelo de fertilización convencional, el modelo de fertilización natural CHAMAE aporta pequeñas cantidades de todo tipo de macro y microelementos en el máximo grado de biodisponibilidad y contribuye además a la liberación y disponibilidad de los nutrientes que se encuentran en el suelo.

En el modelo de fertilización convencional las plantas requieren de un gasto energético muy fuerte para incorporar y asimilar los elementos minerales. Los elementos minerales presentes en el fertilizante natural CHAMAE están presentes en una matriz coloidal en un grado de biodisponibilidad muy alto, de forma que se reduce el esfuerzo energético en el metabolismo de la planta para incorporar y asimilar los elementos minerales. De este modo, el estado energético de la planta es mayor, produciéndose una activación de las defensas naturales de las plantas, obteniéndose plantas más resistentes frente al ataque de patógenos y plagas.

A diferencia de un agroquímico, el fertilizante natural CHAMAE, al tratarse de un producto de origen natural, no presenta toxicidad ni peligrosidad durante su almacenamiento, manejo y aplicación. Se trata de un producto no peligroso para el transporte y su aplicación. No perjudica a los seres humanos, aunque exista ingestión accidental directa, a diferencia de cualquier agroquímico.

El uso excesivo de agroquímicos produce acidificación de los suelos y un aumento de la conductividad en el suelo, sin embargo, el uso del fertilizante natural CHAMAE con contenidos en nutrientes muy bajos, pero muy biodisponibles para la planta, favorece el equilibrio del pH y la salinidad en el suelo.

Materia Orgánica vs. CHAMAE

Materia Orgánica vs. CHAMAE

El aumento o conservación de la materia orgánica es fundamental para que se mantenga la fertilidad del suelo. La materia orgánica soluble presente en el fertilizante natural CHAMAE, favorece el desarrollo de un ecosistema (microorganismos y microfauna) en el entorno radicular de la planta de un modo similar al que se produce en los ecosistemas naturales de suelo rico. De esta forma se favorece el crecimiento y desarrollo de las especies vegetales gracias a los mecanismos de sinergia y simbiosis con la microfauna y los microorganismos presentes en el suelo.

El nitrógeno y más concretamente el nitrato tienen el efecto de incrementar la absorción de agua debido a un incremento a través del torrente transpiratorio de la planta. Como consecuencia, se produce un incremento en el % de agua en el fruto reduciendo el tiempo de postcosecha por problemas de pudrición. Mediante el uso de materia orgánica como fertilizante el nitrógeno está presente en una forma orgánica (amoniacal) y la planta toma el nitrógeno a expensas de que se produzca la mineralización de la materia orgánica, tomando el nitrógeno de forma gradual y con una tasa transpiratoria menor y reduciendo el % de agua en el fruto.

El mecanismo de acción del fertilizante natural CHAMAE podría asemejarse en parte al uso de materia orgánica, en el cual los elementos minerales están muy biodisponibles en pequeñas cantidades que son tomados por la planta según las necesidades nutricionales de esta, disminuyendo % de agua en el fruto, incrementando el contenido en materia seca y mejorando la postcosecha. Los resultados obtenidos con el fertilizante natural CHAMAE se ven potenciados respecto al uso únicamente de materia orgánica.

Cuando se aplica el fertilizante natural CHAMAE junto con materia orgánica, CHAMAE favorece el proceso de mineralización de la materia orgánica incrementando la incorporación y asimilación de elementos minerales.

Micorrizas vs. CHAMAE

Micorrizas vs. CHAMAE

El uso de hongos micorrícicos tienen un gran interés en la agricultura ecológica, principalmente por la potenciación del sistema radicular de plantas cultivadas, lo que puede hacer que mejoren las producciones. El uso de micorrizas favorece en la planta el desarrollo del área fisiológicamente activa en las raíces e incrementan la captación de agua y nutrientes como fósforo, nitrógeno, potasio y calcio del suelo, entre otros beneficios, a expensas de recibir principalmente carbohidratos y vitaminas, producidas por el metabolismo vegetal.

El fertilizante natural CHAMAE contiene sustancias de origen 100% natural y de gran disponibilidad que favorecen y estimulan la formación de nuevas raíces y su crecimiento. Un sistema radicular fuerte permite que la planta crezca con mayor rapidez, ya que puede absorber mejor los nutrientes, y por lo tanto aumentar el rendimiento del fertilizante.

En el caso del uso de micorrizas el hecho que la planta vea favorecida la absorción de agua a expensas de facilitar el suministro de carbohidratos, hace que se produzca una disminución en grados brix del fruto.

El fertilizante natural CHAMAE también favorece el desarrollo radicular e incrementa la absorción de agua, sin embargo, la planta no tiene que facilitar carbohidratos para alimentar al hongo, en consecuencia se produce un incremento en los grados brix del fruto.

Las micorrizas desempeñan un papel fundamental para las plantas en situaciones de estrés, especialmente en zonas de clima árido y semiárido ayudando al desarrollo radicular en la búsqueda de agua.  El uso del fertilizante natural CHAMAE, al no tener un gran contenido de nitrógeno (nitrato), la planta no necesita transpirar tanta cantidad de agua como con el uso de agroquímicos haciendo a las plantas más eficientes en el uso del agua y haciéndolas más resistentes a la sequía.

Bioestimulantes vs. CHAMAE

Bioestimulantes vs. CHAMAE

Los bioestimulantes son sustancias o mezcla de ellas o un microorganismo diseñado para ser aplicado solo o en mezcla sobre plantas de cultivo, semillas o raíces (rizosfera) con el objetivo de estimular procesos biológicos y, por tanto, mejorar la disponibilidad de nutrientes y optimizar su absorción; incrementar la tolerancia a estreses abióticos; o los aspectos de calidad de cosecha. Este tipo de productos son complementos a la nutrición convencional, no se puede sacar un cultivo adelante única y exclusivamente con el uso de bioestimulantes.

El concepto del fertilizante natural CHAMAE, aunque "similar" en acción, es diferente en el modo. El empleo del fertilizante natural CHAMAE alimenta y estimula el desarrollo de los microorganismos autóctonos que hay en el suelo. A diferencia de un bioestimulante que se usa como complemento de una fertilización convencional, el fertilizante natural CHAMAE presenta todos los macro, micronutrientes y bioactivadores necesarios para el desarrollo y crecimiento de una planta.

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